jueves, 21 de julio de 2011

"Atención Plena" Mary Oliver

Cada día
veo u oigo algo
que más o menos
me mata de placer,



que me deja
como una aguja
en el pajar de luz.

Eso era para lo que había nacido
para mirar, para escuchar.
para perderme
dentro de este mundo suave,
para aprender,
una y otra vez,

en la alegría,
y la admiración.
No estoy hablando
de lo excepcional,

de lo terrible, de lo espantoso,
de lo extravagante,
sino de lo ordinario,
lo común, lo monótono,

las cosas que ocurren a diario.
Oh, buen discípulo,
me pregunto,

¿Cómo puedo ayudarte
sin crecer en conocimiento
con enseñanzas
como éstas:

la luz sin adornos del mundo,
el brillo del océano,
las oraciones hechas de hierba?