"...Mientras aún estés en la cama, empieza poco a poco a seguir la respiración de manera lenta, larga y consciente. Levántate después lentamente de la cama (en lugar de saltar de ella como de costumbre) alimentando la conciencia con cada movimiento. En cuanto te hayas levantado, cepíllate los dientes, lávate la cara y haz todas tus actividades matutinas de una forma tranquila y relajada,siendo plenamente consciente de cada uno de tus movimientos. Sigue la respiración, obsérvala y no dejes que tu mente se distraiga. Ejecuta cada movimiento con calma. Cuenta tus pasos de manera lenta y silenciosa. Mantén una ligera sonrisa en el rostro.
Pásate al menos media hora tomando un baño. Lávate con lentitud, sabiendo que lo estás haciendo, para que al terminar te sientas ligero y fresco. Después, si lo deseas puedes hacer tareas domésticas como lavar los platos quitar el polvo de las mesas y limpiarlas, fregar el suelo de la cocina y arreglar los libros de las estanterías. Sea cual sea la tarea que realices, hazla lentamente y con calma, sabiendo que la estás llevando a cabo, en lugar de intentar sacártela de encima cuanto antes. Decide hacerlo todo de manera relajada, poniendo toda tu atención en ello. Disfruta de la tarea y sé uno con ella. De lo contrario el día de plena conciencia no tendrá ningún valor. La sensación de que una tarea es un fastidio desaparecerá pronto si la realizas siendo consciente de ella."
Thich Nhat Hanh "El milagro de mindfulness"
viernes, 8 de febrero de 2013
miércoles, 9 de enero de 2013
ABRIR EL ESPACIO SUFICIENTE
Abrir espacio para que todo pueda estar, para que todo pueda ser e incluso haber sido, los dolores, los errores, la incertidumbre, las viejas descripciones acerca de nosotros mismos, las nuevas, las que están sin clasificar, la duda, los sentimientos y pensamientos imprevistos, la enfermedad.
La lucha, el intento de arrancar de nuestra vida lo que nos nos gusta, lo que duele, lo que no "debería" estar, nos asfixia, reduce nuestro campo de observación, nos secuestra de la experiencia y sus regalos.
Cuando en nuestra vida permitimos que haya el espacio suficiente que lo incluya todo, que les permita a las situaciones sucederse una tras otra y permanecer allí con lo que se despierte, sin importar su color o textura, generando un espacio amplio donde todo puede ser y a la vez transformarse, donde hay el suficiente aire para respirar mientras duele, mientras se ríe, mientras nuestra vida se sacude.
lunes, 26 de noviembre de 2012
Vivir en piloto automático.
"...Hay personas para quienes este "vivir en piloto automático" se ha convertido en un modo de vida habitual. Si durante la mayor parte de nuestra vida centramos nuestra atención en algo distinto a lo que estamos haciendo, podemos acabar sintiéndonos vacíos y entumecidos. Cuando el pensamiento automático domina nuestro sentido subjetivo del mundo, la vida se vuelve repetitiva y monótona. La experiencia no proporciona una sensación de frescura y de descubrimiento novedoso como cuando un niño percibe el mundo por primera vez, sino que nos sentimos muertos por dentro "muertos antes de haber muerto". La vida en piloto automático también nos hace correr el riesgo de reaccionar mecánicamente ante las situaciones sin haber reflexionado sobre las distintas opciones de respuesta de que disponemos. El resultado pueden ser reacciones reflejas que, a su vez, provocan reflejos mecánicos en los demás. Las cascadas de respuestas mecánicas que se refuerzan mutuamente pueden crear un mundo de interacciones irreflexivas, de crueldad y destrucción."
Daniel Siegel, "Cerebro y mindfulness" Ed. Paidós
Daniel Siegel, "Cerebro y mindfulness" Ed. Paidós
jueves, 25 de octubre de 2012
Cada segundo es importante, cada actividad es vital.
Estamos acostumbrados a
considerar el gran valor que tiene nuestro trabajo, la actividad con la que
conseguimos el sustento, probablemente el reconocimiento y con suerte aquella
que nos da satisfacción, con frecuencia nuestra vida gira alrededor de ella o
en su ausencia a su búsqueda. Las horas dedicadas al trabajo parecieran estar
justificadas o ser lo que debe ser, pocas veces nos cuestionamos.
Sin embargo
el día y la vida están llenos de otra serie de actividades que pareciera que
las vivimos como sí fueran obligaciones añadidas que tenemos que solventar en
poco tiempo, prefiriendo que otro las haga por nosotros y dedicándoles poca
energía y atención.
Cocinar, comer, limpiar,
cuidar de nosotros y de los otros son actividades vitales tanto como conseguir
"el pan de cada día" pero lo perdemos de vista, intentamos hacerlo
todo en el menor tiempo posible, queriendo deshacernos rápidamente de la
"obligación" para ir a hacer "otra cosa", estamos siempre
corriendo detrás del tiempo y probablemente es allí donde reside lo que tanto
estamos buscando, la calma y la tranquilidad: en dejar de correr, en darle a
cada actividad el valor que se merece es decir, el tiempo y la atención,
nuestra presencia.
Alimentarse es vital para
estar en el mundo, mantener limpio el espacio en el que nos desarrollamos y
compartimos es vital para sentirnos a gusto en nuestro lugar, poder estar
presentes al momento de relacionarnos nos permite crecer en cada relación, cada
segundo es importante, cada minuto dedicado a la actividad que sea es vital.
¿Que pasaría si viviéramos
"como si" todo lo que hacemos durante el día fuera importante, y le
dedicáramos toda nuestra atención? Por lo menos podríamos curiosear en algunas
de las situaciones que se nos presentan durante el día, espacios para
entrenarnos están a nuestra disposición a cada segundo.
Amanecer, Parque Tayrona
lunes, 17 de septiembre de 2012
Muy abierto desde lo profundo del interior.
De vez en cuando sal afuera y siéntate,
Por la noche al atardecer
Cuando hay una ligera brisa que toca tu cuerpo,
Y hace que las hojas y los árboles se muevan con suavidad.
En realidad, no estás tratando de hacer nada.
Estás simplemente permitiéndote ser,
Muy abierto desde lo profundo del interior,
Sin agarrarte absolutamente a nada.
No traigas a la memoria algo del pasado, de un recuerdo.
No preveas que alguna cosa debería suceder
No te aferres a algo del presente
Nada de lo que percibes necesita ser establecido con certeza.
Simplemente deja que la experiencia tenga lugar,muy libremente
Para que tu vacío, abierto corazón
Sea envuelto por la ternura de la verdadera compasión. Chöky Nyima Rinpoche
lunes, 3 de septiembre de 2012
Aprender a convivir con el dolor.
Articulo de Cristina Sáez para el suplemento ES de La Vanguardia.
"¿Por qué a mí? Constanza González, pisicóloga clínica, cuenta que esa es la pregunta que le asalta al paciente
cuando le diagnostican una enfermedad o le avisan de que padecerá dolor
crónico. “Pero si en mi familia no hay casos de cáncer, no fumo, no
bebo, como bien, hago deporte, me cuido”, dicen. Para muchas
situaciones de la vida no hay explicación. “Tratamos de encontrar
razones desde la lógica, porque pensamos que podemos controlar las cosas. Pero ese control no existe”, cuenta.
Para la terapeuta, en lugar de instalarnos en el por qué a mí, en la rabia, en el a mí no me debería pasar, resulta más producente plantearnos, ante la situación actual, cómo queremos vivir ese dolor. “A menudo nos quedamos apegados a cómo era nuestra vida antes, queremos volver a ella, pero no se puede. Y eso nos hace sufrir aún más, incluso provoca que el dolor esté más presente en nuestro día a día. El dolor va a estar siempre ahí, pero tú puedes escoger cómo vivirlo”, concluye Constanza González."
Haz click aquí para leer todo el artículoPara la terapeuta, en lugar de instalarnos en el por qué a mí, en la rabia, en el a mí no me debería pasar, resulta más producente plantearnos, ante la situación actual, cómo queremos vivir ese dolor. “A menudo nos quedamos apegados a cómo era nuestra vida antes, queremos volver a ella, pero no se puede. Y eso nos hace sufrir aún más, incluso provoca que el dolor esté más presente en nuestro día a día. El dolor va a estar siempre ahí, pero tú puedes escoger cómo vivirlo”, concluye Constanza González."
lunes, 25 de junio de 2012
Sobre el amor incondicional...
(Fragmento de "El olvido que seremos" Hector Abad Faciolince)
"...Por algunas de esas cartas que conservo todavía,y por el recuerdo de los cientos y cientos de conversaciones que mantuve con él, yo he llegado a darme cuenta de que no es que uno nazca bueno, sino que si alguien tolera y dirige nuestra innata mezquindad,es posible conducirla por cauces que no sean dañinos o incluso cambiarle el sentido. No es que a uno le enseñen a vengarse (pues nacemos con sentimientos vengativos),sino que le enseñan a no vengarse. No es que a uno le enseñen a ser bueno, sino que le enseñan a no ser malo. Nunca me he sentido bueno, pero si me he dado cuenta de que muchas veces, gracias a la benéfica influencia de mi papá, he podido ser un malo que no ejerce, un cobarde que se sobrepone con esfuerzo a su cobardía, y un avaro que domina su avaricia. Y lo que es más importante, si hay algo de felicidad en mi vida, si tengo alguna madurez, si casi siempre me comporto de una manera decente y más o menos normal, si no soy un antisocial y he soportado atentados y penas y todavía sigo siendo pacífico, creo que fue simplemente porque mi papá me quiso tal como era, un atado amorfo de sentimientos buenos y malos, y me mostró el camino para sacar de esa mala índole humana que quizás todos compartimos, la mejor parte.Y aunque muchas veces no lo consiga, es por el recuerdo de él que casi siempre intento ser menos malo de lo que mis naturales inclinaciones me indican."
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